En nuestro caminar con Dios existen momentos en los que sentimos que nuestras propias fuerzas no son suficientes. Hay temporadas en las que enfrentamos dificultades, cansancio, incertidumbre, oposición, problemas familiares o situaciones que parecen superar nuestra capacidad.

Precisamente en esos momentos necesitamos recordar una verdad fundamental: Dios no solamente nos llama a caminar con Él, sino que también nos sostiene mientras caminamos.

El estudio de la letra Samej (ס) nos lleva a considerar conceptos relacionados con el círculo, apoyo, sostener, sustento, depender, rodear, proteger, anillo nupcial, confiar y fundamento. Estos conceptos nos presentan una hermosa imagen espiritual: una persona que no permanece de pie únicamente por su propia capacidad, sino porque existe alguien que la sostiene.

La enseñanza de Samej nos invita a pasar de una vida basada en nuestras propias fuerzas a una vida basada en la dependencia de Dios.

La Escritura nos muestra repetidamente que Jehová es quien sostiene al justo, fortalece al débil, protege al que confía en Él y permanece junto a sus hijos aun durante las etapas más difíciles.

Por eso, la pregunta no es solamente: “¿Tengo fuerzas para continuar?”, sino también:

“¿En quién estoy apoyando mi vida?”

Porque cuando nuestro fundamento es Dios, podemos atravesar circunstancias que humanamente parecen imposibles sin ser destruidos por ellas.

El título del estudio nos introduce en la decimonovena letra que estamos considerando dentro de este recorrido: Samej.

La enseñanza que se desarrolla alrededor de esta letra apunta hacia una verdad espiritual muy importante: Dios es nuestro apoyo y nuestro sostén.

No se trata simplemente de conocer el significado de una letra hebrea. El propósito devocional es permitir que el concepto nos lleve a examinar nuestra relación con Dios.

Hay personas que buscan seguridad en sus recursos, experiencia, posición, relaciones o capacidades. Sin embargo, todo aquello puede cambiar.

Dios permanece.

Por eso, nuestra seguridad definitiva no debe estar colocada en aquello que nosotros podemos controlar, sino en Aquel que puede sostenernos cuando nuestras fuerzas llegan al límite.

ELOHIM ALEF-TAV

Génesis 1:1 — KADOSH

“Parashah 1: Bereshit (En el principio) 1:1-6:8 En el principio[1] Elohim Alef-Tav[2] creó los cielos y la tierra.”

Desde el principio de las Escrituras encontramos a Dios como el Creador de todas las cosas.

Antes de que existiera aquello que conocemos como creación, Dios ya era Dios.

El texto comienza diciendo:

“En el principio Elohim Alef-Tav creó los cielos y la tierra.”

Esto establece el fundamento de todo el estudio: antes de hablar de nuestro sostén, debemos reconocer quién es Aquel que tiene el poder para sostenernos.

Si Dios es el Creador de los cielos y de la tierra, entonces nuestra confianza en Él no está fundamentada en una idea humana, sino en el carácter y poder del Dios creador.

Significados relacionados con SAMEJ

El material presenta los siguientes conceptos:

CÍRCULO – APOYO – SOSTENER – SUSTENTO – DEPENDER – RODEAR – PROTEGER – ANILLO NUPCIAL – CONFIAR – FUNDAMENTO.

Cada una de estas palabras puede llevarnos a una aplicación espiritual.

Círculo

Un círculo transmite la idea de algo que rodea.

Espiritualmente podemos recordar que Dios no abandona a sus hijos. Su presencia nos rodea y su cuidado permanece sobre nosotros.

Apoyo

Todos necesitamos apoyo en algún momento.

El creyente no debe avergonzarse de reconocer su necesidad de Dios. La dependencia no es debilidad espiritual; muchas veces es precisamente la evidencia de que hemos aprendido a confiar en Él.

Sostener

Sostener significa evitar que algo caiga.

Hay temporadas en las que sentimos que estamos a punto de caer, pero es precisamente allí donde descubrimos que Dios puede sostenernos.

Sustento

Dios no solamente nos da salvación; también puede convertirse en nuestro sustento diario.

Depender

La vida espiritual requiere aprender a depender de Dios.

Rodear y proteger

El creyente puede descansar en que Dios es capaz de rodearlo y protegerlo conforme a su voluntad.

Anillo nupcial

La referencia al anillo nupcial nos permite pensar en compromiso, pertenencia y fidelidad.

La relación con Dios no debe ser superficial. Él desea que nuestra confianza en Él sea constante.

Confiar

Confiar significa descansar nuestra seguridad en Dios.

Fundamento

Un fundamento determina la estabilidad de una construcción.

De la misma manera, aquello sobre lo cual edificamos nuestra vida determinará nuestra capacidad de permanecer firmes cuando lleguen las dificultades.

SAMÁK — SOSTENER

El siguiente paso del estudio desarrolla la palabra SAMÁK.

Salmos 119:113 — Spanish LBLA

“Sámec. Aborrezco a los hipócritas, empero amo tu ley.”

El salmista relaciona la letra con una postura de amor hacia la Palabra de Dios y rechazo de la hipocresía.

Esto nos enseña que el creyente que desea ser sostenido por Dios también debe desarrollar una relación correcta con su Palabra.

No podemos pedir que Dios sostenga nuestra vida mientras deliberadamente rechazamos sus instrucciones.

Salmos 119:116 — Spanish LBLA

“Sostenme conforme a tu promesa, para que viva, y no dejes que me avergüence de mi esperanza.”

La petición es directa:

“Sostenme conforme a tu promesa.”

El salmista reconoce que necesita ser sostenido por Dios.

Esto es profundamente devocional porque nos enseña que podemos acudir a Dios y decirle:

“Señor, yo no puedo sostenerme solo; necesito que Tú me sostengas.”

La esperanza del creyente no depende de que todo salga bien, sino de que Dios permanezca fiel a sus promesas.

Salmos 119:117 — Spanish LBLA

“Sostenme, para estar seguro, y que continuamente preste atención a tus estatutos.”

Aquí nuevamente aparece la palabra:

“Sostenme.”

El salmista entiende que el sostenimiento de Dios está relacionado con permanecer atento a sus estatutos.

No se trata únicamente de recibir ayuda para superar un problema. El propósito de ser sostenidos por Dios también es poder permanecer firmes espiritualmente.

SOSTENER

El material presenta:

SAMÁK = PONER LAS MANOS SOBRE UNA PERSONA – AFIRMAR – PERSEVERAR – PROVEER.

Estas palabras amplían nuestra comprensión.

Poner las manos sobre una persona: transmite la idea de apoyo y respaldo.

Afirmar: Dios puede establecer al que está débil.

Perseverar: necesitamos continuar aun cuando las circunstancias sean difíciles.

Proveer: Dios puede ser nuestro proveedor y nuestro sustento.

La aplicación para nuestra vida es clara:

No debemos confundir nuestras fuerzas con nuestra estabilidad.

Podemos estar cansados y, aun así, permanecer de pie porque Dios nos sostiene.

DIOS SOSTIENE A SU SIERVO

Isaías 42:1 — Spanish LBLA

“He aquí mi Siervo, a quien yo sostengo, mi escogido, en quien mi alma se complace. He puesto mi Espíritu sobre El; El traerá justicia a las naciones.”

Esta palabra muestra algo hermoso: Dios mismo declara que sostiene a su Siervo.

El Siervo es escogido, respaldado y sostenido por Dios.

No depende únicamente de sus capacidades.

Esto nos enseña que el llamado de Dios siempre necesita ir acompañado de la dependencia de Dios.

Cuando Dios nos llama a realizar algo, también debemos confiar en que Él puede sostenernos durante el proceso.

Isaías 42:1 — BLS

“Dios dijo: «¡Miren a mi elegido, al que he llamado a mi servicio! Él cuenta con mi apoyo; yo mismo lo elegí, y él me llena de alegría. »He puesto en él mi espíritu, y hará justicia entre las naciones.”

La expresión:

“Él cuenta con mi apoyo”

resalta nuevamente la idea central de Samej.

El llamado de Dios no significa ausencia de dificultades.

Significa que podemos enfrentar esas dificultades sabiendo que no estamos solos.

Isaías 42:4 — Spanish LBLA

“No se desanimará ni desfallecerá hasta que haya establecido en la tierra la justicia, y su ley esperarán las costas.”

Aquí encontramos otra consecuencia del sostenimiento de Dios:

No desanimarse y no desfallecer.

Cuando Dios sostiene, podemos continuar.

Esto también tiene una aplicación para la familia, el ministerio y la vida personal.

Hay momentos en los que queremos abandonar porque estamos cansados. Sin embargo, debemos aprender a distinguir entre estar cansados y haber terminado nuestro propósito.

A veces no necesitamos abandonar.

Necesitamos volver a apoyarnos en Dios.

LA DIESTRA QUE SOSTIENE

Salmos 18:35 — NVI

“Tú me cubres con el escudo de tu salvación, y con tu diestra me sostienes; tu bondad me ha hecho prosperar”

Aquí aparecen dos imágenes:

El escudo y la diestra que sostiene.

Dios protege y sostiene.

El creyente necesita ambas cosas: reconocer que Dios puede protegerlo y, al mismo tiempo, reconocer que necesita ser sostenido por Él.

Salmos 18:35 — SA*

“Tú me brindas tu escudo de defensa, tu diestra me socorre, tu siniestra me acrece.”

El material resalta especialmente:

DIESTRA

y

SINIESTRA.

La imagen vuelve a señalar la acción de Dios en favor de quien depende de Él.

Salmos 54:4 — LPD

“53:6 Pero Dios es mi ayuda, el Señor es mi verdadero sostén:”

Observemos la expresión:

“mi verdadero sostén.”

No cualquier sostén.

Mi verdadero sostén.

El creyente puede tener personas que lo ayuden, recursos que le permitan avanzar y medios para resolver ciertas circunstancias; pero por encima de todo debe reconocer que Dios es su verdadero sostén.

Salmos 54:4 — NTV

“Pero Dios es mi ayudador; ¡el Señor me mantiene con vida!”

Esta frase profundiza todavía más la enseñanza.

Dios no solamente ayuda.

Dios mantiene con vida.

Por eso nuestra gratitud debe ser permanente.

Salmos 37:17 — RV1960

“Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Mas el que sostiene a los justos es Jehová.”

Esta declaración resume de manera poderosa el tema:

“El que sostiene a los justos es Jehová.”

Nuestra confianza no está puesta en que nunca tendremos problemas.

Nuestra confianza está puesta en que, cuando lleguen los problemas, Jehová puede sostenernos.

NO TENGAS MIEDO: DIOS TE SOSTIENE

Isaías 41:10 — NTV

“No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”

Este es uno de los pasajes más conocidos de la enseñanza.

Dios presenta varias acciones:

  • Estoy contigo.
  • Soy tu Dios.
  • Te daré fuerzas.
  • Te ayudaré.
  • Te sostendré.

La palabra resaltada en el material es:

“te sostendré”.

La respuesta de Dios frente al temor no siempre consiste en eliminar inmediatamente la circunstancia.

Muchas veces Dios primero nos asegura:

“Yo estoy contigo.”

La presencia de Dios puede darnos la fuerza necesaria para atravesar aquello que todavía no ha cambiado.

Isaías 41:11 — NTV

“»¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada.”

Dios conoce la oposición que enfrentamos.

Por eso no debemos permitir que el temor controle nuestras decisiones.

El creyente debe aprender a mirar la circunstancia desde la perspectiva de Dios y no únicamente desde su propia perspectiva.

Isaías 41:13 — NTV

“Pues yo te sostengo de tu mano derecha; yo, el SEÑOR tu Dios. Y te digo: “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte.”

Esta imagen es especialmente cercana:

Dios sostiene de la mano.

No es solamente una fuerza abstracta.

Es una imagen de cercanía.

Un padre puede tomar de la mano a su hijo cuando este tiene miedo. La mano transmite seguridad, dirección y compañía.

Así debemos aprender a caminar con Dios.

Cuando no sabemos qué hacer, podemos buscar su dirección.

Cuando tenemos miedo, podemos confiar.

Cuando estamos débiles, podemos pedir que nos sostenga.

DIOS NOS SOSTIENE TODA LA VIDA

Isaías 46:4 — NTV

“Yo seré su Dios durante toda su vida; hasta que tengan canas por la edad. Yo los hice y cuidaré de ustedes; yo los sostendré y los salvaré.”

Esta promesa presenta una perspectiva de toda la vida.

Dios dice:

“Yo seré su Dios durante toda su vida.”

Esto significa que la fidelidad de Dios no está limitada a una etapa.

Él es Dios cuando somos jóvenes.

Es Dios cuando atravesamos dificultades.

Es Dios cuando envejecemos.

Es Dios durante los tiempos de abundancia y también durante los tiempos de necesidad.

Y el texto termina diciendo:

“Yo los sostendré y los salvaré.”

La misma enseñanza vuelve a aparecer:

Dios sostiene.

Salmos 3:5 — Spanish LBLA

“Yo me acosté y me dormí; desperté, pues el SEÑOR me sostiene.”

El material resalta:

“pues”

y

“el SEÑOR me sostiene”.

David podía dormir porque había aprendido a descansar en Dios.

Esto nos lleva a una pregunta importante:

¿Podemos descansar cuando sabemos que Dios está sosteniendo nuestra vida?

Hay problemas que no podemos resolver mientras dormimos.

Pero Dios no duerme.

Por eso podemos descansar.

No porque todo problema haya desaparecido, sino porque sabemos que nuestra vida está en las manos de Dios.

Isaías 46:4 — BL95

“Hasta su vejez yo seré el mismo, y los apoyaré hasta que sus cabellos se pongan blancos. He cargado con ustedes, y seguiré haciéndolo, los sostendré y los libertaré.”

Este texto termina el recorrido de una manera extraordinaria.

Dios declara:

“He cargado con ustedes, y seguiré haciéndolo.”

Es una imagen de fidelidad permanente.

El Dios que nos sostuvo ayer es el Dios que puede sostenernos hoy.

Y el Dios que nos sostiene hoy continuará siendo fiel mañana.

APLICACIÓN PARA NUESTRA VIDA

El mensaje de Samej puede resumirse en una verdad:

NO TENEMOS QUE SOSTENERNOS SOLOS.

Hay momentos en los que queremos demostrar que somos fuertes.

Queremos resolver todo.

Queremos cargar con todos.

Queremos aparentar que nada nos afecta.

Pero Dios no nos llamó a vivir independientemente de Él.

Nos llamó a confiar.

  1. CUANDO ESTÉS CANSADO, APOYATE EN DIOS

No tengas miedo de decir:

“Señor, necesito que me sostengas.”

Reconocer nuestra necesidad de Dios no es fracaso.

Es dependencia.

  1. CUANDO TENGAS MIEDO, RECUERDA QUE DIOS ESTÁ CONTIGO

Isaías 41:10 nos recuerda que Dios no solamente da órdenes desde lejos.

Él dice:

“Yo estoy contigo.”

  1. CUANDO ATRAVIESES UNA PRUEBA, NO ABANDONES TU FUNDAMENTO

Las circunstancias pueden cambiar.

Las personas pueden cambiar.

Los recursos pueden faltar.

Pero Dios permanece.

Por eso debemos construir nuestra vida sobre Él.

  1. EN LA FAMILIA, APRENDAMOS A DEPENDER DE DIOS

Una familia no puede sostenerse únicamente con recursos económicos, autoridad o capacidades humanas.

Necesita a Dios.

El esposo necesita aprender a depender de Dios.

La esposa necesita aprender a depender de Dios.

Los padres necesitan depender de Dios.

Los hijos necesitan aprender a confiar en Dios.

Cuando toda la familia entiende que Dios es su fundamento, aprende también a buscarlo antes de tomar decisiones.

  1. EN EL MINISTERIO, NO CONFUNDAMOS CAPACIDAD CON SOSTENIMIENTO

Podemos tener talentos.

Podemos tener experiencia.

Podemos tener conocimiento.

Pero necesitamos que Dios nos sostenga.

Porque una persona puede comenzar algo con sus propias fuerzas y terminar agotada.

En cambio, cuando aprendemos a depender de Dios, reconocemos:

“Señor, esto que me has confiado no puedo hacerlo sin Ti.”

Tal vez hoy estás atravesando una situación que te hace sentir que ya no puedes más.

Quizá nadie conoce completamente la carga que llevas.

Quizá has tenido que ser fuerte delante de otros.

Quizá has sonreído mientras por dentro estabas cansado.

Pero la enseñanza de Samej nos recuerda algo:

Dios puede sostenerte.

No tienes que fingir delante de Él.

Puedes acercarte y decir:

“Señor, sostenme.”

Como el salmista:

“Sostenme conforme a tu promesa.”

Como el Siervo:

“Él cuenta con mi apoyo.”

Como David:

“El SEÑOR me sostiene.”

Y como declara Isaías:

“Yo te sostengo de tu mano derecha.”

Tu fuerza no es el fundamento final.

Dios lo es.

La letra Samej nos deja una enseñanza que va mucho más allá del conocimiento de una letra del alefato.

Nos lleva a reconocer una característica esencial de nuestra relación con Dios:

ÉL ES NUESTRO SOSTÉN.

El material nos presenta conceptos como:

CÍRCULO, APOYO, SOSTENER, SUSTENTO, DEPENDER, RODEAR, PROTEGER, ANILLO NUPCIAL, CONFIAR Y FUNDAMENTO.

Todos ellos nos conducen hacia una misma verdad: nuestra vida necesita estar apoyada en Dios.

El Salmo 37:17 declara:

“Mas el que sostiene a los justos es Jehová.”

Isaías 41:10 dice:

“Te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”

Isaías 46:4 declara:

“Yo los sostendré y los salvaré.”

Y Salmos 3:5 afirma:

“El SEÑOR me sostiene.”

Por lo tanto, nuestra seguridad no está en nuestra propia capacidad de permanecer de pie.

Nuestra seguridad está en quién nos sostiene.

Podemos caer en cansancio, pero Dios puede levantarnos.

Podemos atravesar temor, pero Dios puede fortalecernos.

Podemos enfrentar oposición, pero Dios puede ayudarnos.

Podemos llegar a una etapa de debilidad, pero Dios continúa siendo nuestro sostén.

Y podemos llegar hasta la vejez sabiendo que el mismo Dios que estuvo con nosotros al principio seguirá siendo fiel hasta el final.

Por eso, la pregunta que debemos llevarnos de este estudio es:

¿EN QUIÉN ESTOY APOYANDO MI VIDA?

Si nuestra respuesta es Dios, entonces podemos caminar con confianza.

No porque nunca enfrentaremos dificultades, sino porque no las enfrentaremos solos.

Cuando nuestras fuerzas fallen:

ÉL NOS SOSTENDRÁ.

Cuando tengamos miedo:

ÉL ESTARÁ CON NOSOTROS.

Cuando no sepamos qué hacer:

ÉL SERÁ NUESTRO FUNDAMENTO.

Cuando sintamos que vamos a caer:

ÉL PUEDE SOSTENERNOS.

Y cuando lleguemos al final de nuestro camino podremos reconocer, como una declaración de fe:

“EL SEÑOR ME SOSTIENE.”

Señor, gracias porque Tú eres nuestro apoyo, nuestro sustento y nuestro fundamento.

Hoy reconocemos que nuestras fuerzas son limitadas, pero las tuyas no tienen límite.

Enséñanos a depender de Ti y no de nuestras propias capacidades.

Cuando estemos cansados, sostennos.

Cuando tengamos miedo, toma nuestra mano.

Cuando atravesemos dificultades, ayúdanos a permanecer firmes.

Sostén nuestras familias, nuestros hogares y todo aquello que has puesto en nuestras manos.

Ayúdanos a no abandonar el propósito que nos has entregado por causa del cansancio o las dificultades.

Que podamos confiar en tus promesas y permanecer firmes en tu Palabra.

Gracias porque no solamente nos llamas a caminar contigo, sino que también nos sostienes mientras caminamos.

Y cuando lleguen los días difíciles, recuérdanos que nuestra seguridad no depende de nuestras propias fuerzas, sino de Ti.

Tú eres nuestro verdadero sostén.

    La enseñanza de Samej nos invita a pasar de una vida basada en nuestras propias fuerzas a una vida basada en la dependencia de Dios.

    Juan Carlos Pedroza Betancour

    Pastor General, Iglesia de Cristo Restauración