A lo largo del libro de Josué encontramos el relato de los reyes derrotados por el pueblo de Israel bajo la dirección de Dios. Cada uno de estos reyes representa fortalezas espirituales, actitudes, pensamientos o sistemas que el creyente necesita vencer para disfrutar plenamente de la herencia que el Señor ha preparado.

En esta oportunidad estudiaremos al rey de Adulam, cuyo nombre está relacionado con un lugar de refugio, reposo y lugar cerrado. Aunque Adulam fue el refugio donde David encontró protección, también representa un estado espiritual donde muchas personas llegan quebrantadas, perseguidas, endeudadas emocionalmente y sin esperanza.

Sin embargo, la cueva de Adulam no fue el destino final de David ni de los que llegaron con él. Dios convirtió aquel lugar de dolor en una escuela de restauración, formación y levantamiento de valientes. De la misma manera, el Señor desea transformar nuestros momentos más oscuros en el inicio de una nueva temporada de victoria.

Josué 12:15 (RV1960)

“…el rey de Libna, otro; el rey de Adulam, otro.”

Josué registra que el rey de Adulam fue derrotado. Esto nos enseña que toda fortaleza espiritual representada por este rey también debe ser vencida por el creyente.

Significado de Adulam

ADULAM

  • Lugar de refugio.
  • Reposo.
  • Lugar cerrado.

En la vida espiritual muchas personas viven encerradas por sus heridas, decepciones, fracasos o temores. Aunque buscan refugio, ese refugio puede convertirse en una prisión emocional si permanecen allí sin permitir que Dios los restaure.

Cristo quiere ser nuestro verdadero refugio, pero no para escondernos permanentemente, sino para fortalecernos y enviarnos nuevamente al propósito.

LA RELACIÓN CON CANAÁN

Génesis 10:15-18 (RV1960)

15 “Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,

16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,

17 al heveo, al araceo, al sineo,

18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.”

Significado de Canaán

  • Reposo.
  • Tierras bajas.
  • Pisoteado.
  • Publicidad o modismo.

Es interesante que dentro del territorio de Canaán se encontraba Adulam.

Aunque Canaán era la tierra prometida, el enemigo también había levantado fortalezas dentro de ella. Esto nos enseña que incluso después de recibir promesas de Dios todavía existen áreas de nuestra alma que necesitan ser conquistadas.

Las tierras bajas representan lugares donde una persona puede perder su identidad espiritual.

Pisoteado refleja personas que han sido humilladas o heridas por las circunstancias.

Publicidad o modismo puede representar la influencia del sistema del mundo que intenta imponer pensamientos y estilos de vida contrarios al Reino de Dios.

El Señor desea levantar nuevamente a quienes se sienten derribados y devolverles la dignidad que Él les ha dado.

LA CUEVA DE ADULAM

1 Samuel 22:1 (RV1960)

“Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.”

1 Samuel 22:2 (RV1960)

“Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”

David llegó huyendo, pero Dios convirtió aquella cueva en un lugar de formación.

Lo que parecía una derrota terminó siendo el lugar donde nacieron los futuros valientes de Israel.

Muchas veces Dios permite temporadas de aislamiento para formar nuestro carácter antes de llevarnos al cumplimiento de Su propósito.

EL PROPÓSITO DE DIOS EN MEDIO DEL REFUGIO

Salmos 72:17 (PDT)

“Que el nombre del rey permanezca para siempre; que se recuerde su nombre mientras exista el sol. Que todo el pueblo lo bendiga, y que todo el mundo reciba sus bendiciones.”

BARAK: Apoyo activo.

Dios no solamente desea consolar a los quebrantados; también quiere bendecirlos para que ellos sean de bendición para otros.

Quien experimenta el respaldo de Dios aprende a respaldar a otros.

La restauración nunca termina en nosotros; siempre produce bendición para quienes nos rodean.

¿QUIÉNES LLEGARON A ADULAM?

Según el estudio presentado, entre los que llegaron estaban personas:

  • Tristes.
  • Dolidas.
  • Perseguidas por acreedores.
  • Infelices.
  • Frustradas.

Estas características describen personas agotadas física, emocional y espiritualmente.

Sin embargo, ninguno de ellos fue rechazado por David, figura del Señor Jesucristo.

Cristo recibe a los cansados, heridos y quebrantados para darles una nueva identidad.

LOS QUE ENTRARON A ADULAM

El estudio presenta diferentes traducciones que amplían el significado de quienes llegaron a la cueva.

Problemas (BL95)

Personas rodeadas de conflictos que parecían no tener solución.

Perseguidos (BL95)

Aquellos que eran acosados constantemente por diversas circunstancias.

Descontentos (BL95)

Personas inconformes, sin paz ni satisfacción interior.

Sufrir mucho (BLS)

Hombres y mujeres marcados por el dolor y la aflicción.

Oprimidos (MN*)

Quienes vivían bajo cargas muy pesadas.

Entrampados (SA)

Personas atrapadas por situaciones difíciles de las cuales no podían salir.

Desesperados (BJ2)

Aquellos que habían perdido toda esperanza.

Problemas de la mente (Kadosh)

Personas afectadas emocionalmente, con pensamientos de angustia, temor o confusión.

Insatisfechos con la vida (PDT)

Nada llenaba el vacío de sus corazones.

Amargados de alma (RV1909)

Las heridas habían producido resentimiento y profunda tristeza.

Los que ya no quieren seguir viviendo (TLA)

La desesperanza había llegado al punto de perder el deseo de continuar.

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La cueva representa el lugar donde Dios recibe a quienes el mundo ha rechazado.

No importa la condición emocional o espiritual de una persona; cuando llega a Cristo comienza un proceso de restauración.

David no encontró hombres valientes; Dios los transformó en valientes.

Así también el Señor toma vidas rotas para convertirlas en instrumentos de Su gloria.

El rey de Adulam representa todo aquello que intenta mantener a las personas encerradas en el dolor, el fracaso, la desesperanza y la frustración. Sin embargo, la victoria de Josué sobre este rey anuncia que también nosotros podemos vencer esas fortalezas mediante el poder de Dios.

La cueva de Adulam nos recuerda que los momentos de mayor oscuridad pueden convertirse en el lugar donde el Señor forma nuestro carácter, sana nuestras heridas y prepara nuestro futuro. Allí llegaron afligidos, endeudados, amargados y desesperados, pero ninguno permaneció igual después de caminar bajo el liderazgo de David.

De igual manera, Jesucristo sigue recibiendo a los cansados y cargados. Él transforma la tristeza en gozo, la derrota en victoria, la desesperación en esperanza y la debilidad en fortaleza. Lo que hoy parece una cueva puede convertirse en el escenario donde Dios levante una generación de hombres y mujeres valientes para Su Reino. 

    Que el Señor nos permita derrotar al “rey de Adulam”, salir del encierro espiritual y caminar hacia la plenitud del propósito que Él ha preparado para nuestras vidas.

    Juan Carlos Pedroza Betancour

    Pastor General, Iglesia de Cristo Restauración