1. Deuteronomio 30:19 (RV60) – “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;”.

Dios nos da la libertad para elegir, pero también nos advierte que nuestras decisiones impactan a nuestros hijos y nietos. Nos da 2 opciones:

  • Escoger la vida = Obedecer a Dios, trayendo protección, propósito y bendición para tu familia.
  • Escoger la muerte = Rebelión. Lleva a consecuencias dolorosas.
  1. Éxodo 20:5 – 6 (NVI) – “No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el SEÑOR tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. 6 Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones”.

Dios es justo y fiel, Aquí vemos un contraste:

  • Maldición generacional: Si una familia vive en rebelión contra Dios, las consecuencias pueden afectar a varias generaciones. Siendo el resultado de patrones de pecado que se repiten como idolatría, odio a Dios, etc.
  • Bendición generacional: Si una familia lo ama y obedece, su favor se extiende por mil generaciones. Esto muestra que Dios prefiere bendecir que castigar. 
  1. Génesis 26:24 (RV60) – “Y se le apareció Jehová aquella noche, y les dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo”.

Isaac recibió bendición por causa de la fe de su padre Abraham. Mostrándonos que la fidelidad de nuestros antepasados puede abrir puertas para ti, además que Dios honra pactos generacionales.

Aunque no hayas tenido un buen ejemplo familiar, tú puedes empezar un nuevo legado de fe.

  1. Éxodo 16:32 (BAD) – “Esto es lo que ha ordenado el Señor dijo Moisés: Tomad unos dos litros de maná, y guardadlos para que las generaciones futuras puedan ver el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando os saqué de Egipto”.

Dios mandó guardar maná como recordatorio para las futuras generaciones.

Además, las bendiciones generacionales incluyen testimonio: contar a tus hijos lo que Dios ha hecho en tu vida fortalece su fe. Debes comprender que el maná era prueba del cuidado de Dios, ¡Nunca dejes de hablar de sus milagros en tu familia!

1 Reyes 11:33 – 34 (RV60) – “33 Por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre. 34 Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré por rey todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos”.

El Rey Salomón se desvió de Dios, pero por causa de David (su padre), Dios mantuvo misericordia.

Quiere decir que la fidelidad de David protegió a su familia, aunque Salomón falló. Esto muestra que las bendiciones generacionales son un escudo, pero cada generación debe decidir seguir a Dios.

2 Timoteo 1:5 (RV60) – “Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”.

Timoteo tuvo una fe genuina gracias al ejemplo de su mamá y abuela. Pues la fe se transmite en familia por medio de oraciones, enseñanzas y testimonio marcan a los hijos. No fue magia, sino influencia que Loida y Eunice invirtieron en Timoteo y eso dio fruto.

Pastor Juan Carlos Pedroza Betancour

Iglesia de Cristo Restauración, Ministerios Ebenezer El Pajón.