Isaías 52:11 (DHH 1994)

“¡Salgan, salgan ya de Babilonia, no toquen nada impuro, salgan ya de Babilonia! ¡Consérvense limpios los que transportan los utensilios del Señor!”

Babilonia representa un sistema de contaminación espiritual, un estilo de vida opuesto a la santidad de Dios. El llamado del profeta Isaías es urgente: “¡Salgan ya!”. No se trata solo de salir físicamente, sino de desligarse espiritualmente de todo aquello que contamina el alma.

Hoy, Babilonia sigue activa en forma de ideologías, costumbres, modas, música, entretenimiento y prácticas que corrompen el espíritu. El Señor nos llama a mantenernos limpios como portadores de su presencia, igual que los levitas que transportaban los utensilios del templo.

TRANSFERENCIA ESPIRITUAL: IMPOSICIÓN DE MANOS

📖 2 Timoteo 1:6 (RV1960)

“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.”

📖 1 Timoteo 5:22 (RV1960)

“No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.”

  • NAGÁ = “Poner la mano encima”.
  • EPITHESÍS = Acción que muestra transferencia de algo.
  • EPITIDSEMI = Cargar o herir.
  • La imposición de manos no es un simple acto simbólico; es una acción espiritual donde se puede transferir tanto bendición como contaminación. Pablo exhorta a Timoteo a ser prudente, porque cuando se impone manos con ligereza se puede participar de pecados ajenos.
  • El principio espiritual es claro: lo que tocas, puede tocarte. Por eso debemos tener discernimiento y pureza de corazón antes de participar en cualquier acto espiritual.

LAS TRANSFERENCIAS BABILÓNICAS

Josué 7:21 (NVI)

“Vi en el botín un hermoso manto de Babilonia, doscientas monedas de plata y una barra de oro de medio kilo. Me deslumbraron y me apropié de ellos. Entonces los escondí en un hoyo que cavé en medio de mi carpa. La plata está también allí, debajo de todo.”

  • ADDÉRET = Túnica, manto, prenda de vestir.

El pecado de Acán fue una transferencia babilónica: tomó algo que pertenecía a un sistema condenado y lo introdujo al campamento del pueblo santo. El resultado fue devastador: derrota, juicio y muerte. Cuando permitimos objetos, costumbres o pensamientos que provienen del sistema del mundo (Babilonia espiritual), traemos contaminación a nuestro hogar y ministerio.
Así como Acán escondió el manto en su tienda, muchos esconden cosas del mundo en su corazón. Pero nada queda oculto ante Dios.

Dios no quiere que vistamos mantos de Babilonia, sino vestiduras de santidad. No podemos cargar el fuego del Espíritu y a la vez cubrirnos con prendas del mundo.

LA CONTAMINACIÓN DEL CONTACTO

📖 Judas 1:23 (BL95)

“A unos los salvarán arrancándolos del fuego eterno; con otros deberán actuar con mucho cuidado, sin tocar ni siquiera sus ropas por miedo a la contaminación de la carne.”

La Escritura nos advierte que incluso el contacto con lo contaminado puede afectarnos espiritualmente. No se trata de rechazo a las personas, sino de cuidado espiritual frente a lo que ellas practican o representan. El Espíritu Santo nos llama a amar sin participar, a rescatar sin contaminar. Debemos aprender a tener compasión sin concesión, y misericordia sin mezcla.

BABEL Y SU INFLUENCIA EN LA CULTURA

El enemigo ha usado la cultura popular —series, caricaturas, música— para normalizar el pecado y sembrar confusión espiritual. Como creyentes, debemos tener discernimiento espiritual y no permitir que Babilonia influencie nuestros hogares, especialmente a nuestros hijos.

Romanos 12:2 (NBV)

“No vivan según el modelo de este mundo, sino dejen que Dios los transforme mediante una renovación interior, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

LA COMIDA BABILÓNICA

Daniel 1:5 (RV1960)

“Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.”

  • Daniel y sus amigos fueron sometidos a una transferencia babilónica alimentaria: el rey quiso alimentarlos con lo mismo que él comía, pero ellos decidieron no contaminarse.
  • La “comida del rey” representa todo aquello que el mundo ofrece para moldear nuestro pensamiento y carácter.
  • Hoy, el creyente debe decidir si se alimenta de la cultura de Babilonia o del pan del cielo, la Palabra viva de Dios.
  • Dios honra a quienes deciden no contaminarse, y los levanta como Daniel: con sabiduría, revelación y favor divino.

EL PODER DE LAS TRANSFERENCIAS SANTAS

Hechos 19:12 (BAD)

“En tal grado que a los enfermos les llevaban pañuelos y delantales que habían tocado el cuerpo de Pablo, y quedaban sanos de sus enfermedades, y los espíritus malignos salían de ellos.”

Si hay transferencias babilónicas (de contaminación), también hay transferencias santas.
Los objetos que tocaron a Pablo fueron instrumentos de sanidad y liberación porque estaban impregnados del poder del Espíritu Santo. Esto nos enseña que todo depende de la fuente: si la fuente es santa, la transferencia será de vida; si es impura, traerá destrucción.

Dios está levantando una iglesia pura, discernida y separada del sistema de Babilonia.
El llamado de Isaías sigue siendo actual:

“¡Salgan ya de Babilonia!”
Es tiempo de romper toda conexión con el mundo, y de mantener nuestras manos y corazones limpios para poder ministrar con poder y autoridad.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración