El creyente es presentado en la Escritura como sembrador, atleta y soldado, pero este estudio enfatiza el gozo, el deleite y la satisfacción espiritual que experimenta aquel que ha sido reclutado por Dios y vive para agradar al que lo llamó.

El llamado y la proclamación (Cará – Reclutar)

Isaías 61:1 (RVC)

«El espíritu de Dios el Señor está sobre mí. Sí, el Señor me ha ungido; me ha enviado a proclamar buenas noticias a los afligidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a anunciar libertad a los cautivos, y liberación a los prisioneros.»

Aquí se introduce el llamado divino. El término CARÁ implica:

  • Anunciar
  • Pedir auxilio
  • Llamar a gritos
  • Invocar

Dios no llama en silencio. Él convoca, recluta, envía. El soldado de Cristo no se enlistó solo; fue llamado por una voz celestial que trae sanidad y libertad.

Jueces 8:1 (BLA 2005)

«Los hombres de Efraím dijeron a Gedeón: “¿Qué nos hiciste? ¡Ni siquiera nos convocaste cuando saliste a pelear con los madianitas!” Y estaban muy enojados con él.»

Esto revela que el llamado importa. Nadie quiere quedar fuera del propósito de Dios. El reclutamiento divino afirma identidad y pertenencia.

Tres figuras, un mismo llamado

2 Timoteo 4:6 (RV1960)

«Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.»

Pablo entiende su vida como una ofrenda. Luego presenta tres figuras:

El Sembrador

1 Corintios 3:6 (BAD)

«Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento.»

2 Timoteo 2:6 (LBLA)

«El sembrador que trabaja debe ser el primero en recibir su parte de los frutos.»

El deleite del sembrador está en confiar que Dios da el crecimiento.

El Atleta

1 Corintios 9:26 (RV1960)

«Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire.»

2 Timoteo 2:5 (LBLA)

«Y también el que compite como atleta, no gana el premio si no compite de acuerdo con las reglas.»

El deleite del atleta está en correr con propósito y disciplina.

El Soldado

2 Timoteo 2:4 (LBLA)

«Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado.»

Aquí nace el tema central: agradar (Deleitar) al que nos reclutó.

El deleite del soldado

DELEITAR implica hallar gozo, satisfacción y sentido.

El soldado de Cristo no vive frustrado; vive enfocado. Su mayor gozo no es la comodidad, sino el agrado del Comandante.

2 Timoteo 4:7 (RV1960)

«He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.»

Hechos 20:24 (RV1960)

«Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.»

El deleite del soldado es terminar con gozo, no rendirse a mitad del combate.

Recluta, edificación y fundamento

1 Reyes 9:15 (BTX2)

«La razón de la recluta que el rey Salomón había impuesto era esta: edificar la Casa de Jehová, su propia casa, el Milo, la muralla de Jerusalem, Hazor, Meguido y Gezer.»

El Milo era una rampa de ataque y también un fundamento de paz. El soldado edifica mientras pelea.

Orden, marcha y formación

Números 2:31 (NVI)

«Todos los reclutas del campamento de Dan, según sus escuadrones, suman ciento cincuenta y siete mil seiscientos hombres, los cuales marcharán en último lugar, según sus estandartes.»

Jueces 5:21 (RV1960)

«Los barrió el torrente de Cisón… Marcha, oh alma mía, con poder.»

Dios es un Dios de orden. El soldado no corre solo, marcha en formación.

Penalidades del buen soldado

2 Timoteo 2:3 (RV1960)

«Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.»

2 Timoteo 2:9 (RV1960)

«En el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa.»

Lucas 22:44 (RV1960)

«Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.»

El soldado aprende que el sufrimiento no anula el propósito.

Tropas, ejército y gloria

Miqueas 5:1 (LBLA)

«Agrúpate ahora en tropas, hija de guerreros; han puesto sitio contra nosotros.»

Cantares 6:10 (RV1960)

«¿Quién es ésta que se muestra como el alba… Imponente como ejércitos en orden?»

Cantares 6:10 (BJ4)

«…imponente como ejército en formación.»

La iglesia es vista como un ejército glorioso, no por armas humanas, sino por su comunión, orden y obediencia.

El deleite del soldado no está en la guerra, sino en la relación con Aquel que lo llamó. Vivir desenredado, disciplinado y fiel produce gozo eterno.

Hoy Dios sigue reclutando. No para destruir, sino para edificar, sanar y avanzar en Su propósito eterno.

Agradar al que nos reclutó es la mayor recompensa del soldado de Cristo.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración