Todo hijo de Dios ha sido llamado a conquistar y vencer los “reyes” espirituales que gobiernan áreas de su vida, su mente y su entorno. Así como Israel derrotó reinos enemigos para poseer la tierra prometida, también nosotros debemos aprender a vencer los reinos de las tinieblas, pensamientos contrarios y estructuras del mundo que buscan dominarnos.

NUESTRA LUCHA NO ES CARNAL

Efesios 6:12 (RV1960)

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

El creyente no lucha contra personas, sino contra estructuras espirituales que operan detrás de ellas. La palabra KOSMOKRÁTOR” (gr. κοσμοκράτωρ) significa gobernador del mundo o del sistema, un epíteto que describe la autoridad satánica que intenta controlar los pensamientos, las emociones y los sistemas humanos.

No se trata solo de pelear con enemigos visibles, sino de discernir los reinos espirituales que quieren frenar tu avance. La verdadera batalla ocurre en la mente, en la voluntad y en la obediencia a Cristo.

LA VICTORIA DE ISRAEL

Josué 12:1 (LBLA)

“Estos, pues, son los reyes de la tierra a quienes los hijos de Israel derrotaron, y cuya tierra poseyeron al otro lado del Jordán, hacia el oriente, desde el valle del Arnón hasta el monte Hermón, y todo el Arabá hacia el oriente.”

Josué 12:2 (LBLA)

“Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón y gobernaba desde Aroer, que está al borde del valle del Arnón, el medio del valle y la mitad de Galaad, y hasta el arroyo de Jaboc, frontera de los hijos de Amón.”

Antes de cruzar el Jordán, Israel tuvo que derrotar a Sehón, rey de Hesbón, un enemigo poderoso. De igual manera, antes de avanzar hacia nuevas promesas, Dios nos enseña a vencer los obstáculos del pasado.

LA ORDEN DE DIOS: ¡COMIENZA A CONQUISTAR!

Deuteronomio 2:24 (BTX)

“¡Disponeos, partid y pasad el torrente Arnón! He aquí he entregado en tu mano a Sehón, rey de Hesbón, al amorreo y a su tierra. ¡Comienza a conquistar, y entra en batalla contra él!”

Deuteronomio 2:24 (RV1960)

“Levantaos, salid, y pasad el arroyo de Arnón; he aquí he entregado en tu mano a Sehón rey de Hesbón, amorreo, y a su tierra; comienza a tomar posesión de ella, y entra en guerra con él.”

Dios no promete victoria sin batalla. Dice: “Comienza a conquistar y entra en guerra”. La fe no es pasividad, es obediencia activa. Lo que Dios entrega en tu mano, tú debes tomarlo con determinación.

  • SALID / NASÁ = Empezar un viaje, tirar hacia arriba.
    ➤ Dios te impulsa a salir de tu zona cómoda.
  • SEHÓN / SHÉON = Tempestuoso, aplastante, arrollador.
    ➤ Representa los ataques emocionales o espirituales que quieren arrasarte.
  • HESBÓN / HESBÓN = Razonamiento.
    ➤ Simboliza la mente humana que analiza demasiado y limita la fe.

Dios quiere enseñarte a derrotar el rey de Hesbón, es decir, vencer el razonamiento humano que impide creer. ¡Tu batalla no es contra circunstancias, sino contra pensamientos que se oponen a la fe!

CUANDO EL ENEMIGO VIENE COMO RÍO

Isaías 59:19 (RV1960)

“Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, más el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.”

El enemigo puede venir con fuerza, como un río impetuoso, pero el Espíritu Santo se levanta como bandera a favor del pueblo de Dios. En cada batalla espiritual, el Señor no solo te defiende, Él pelea por ti.

DERRIBANDO LOS REINOS DE LA MENTE

2 Corintios 10:5 (LBLA)

“Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.”

Romanos 12:2 (LBLA)

“Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.”

Los “reyes” que muchas veces gobiernan nuestra vida no son externos, sino pensamientos altivos, hábitos del mundo y estructuras mentales que se oponen al propósito divino.
Dios no quiere reformar tu mente: quiere transformarla completamente.

El creyente derrota reyes cuando renueva su pensamiento con la Palabra. La mente renovada es el campo de batalla ganado.

CAMBIO TOTAL – DISFRAZARSE DEL MUNDO

📖 Romanos 12:2 (NTV)

“No imiten las conductas (modas) ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.”

El creyente que vive imitando al mundo nunca podrá conquistar sus reinos espirituales. La victoria comienza cuando dejamos de disfrazarnos de lo que no somos, y permitimos que Dios nos cambie desde adentro.

DIOS MIRA EL CORAZÓN DEL GUERRERO

1 Samuel 16:7 (RV1960)

“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”

La verdadera conquista no se gana con apariencia, sino con corazones rendidos. Dios elige a quienes tienen el corazón correcto, no necesariamente al más fuerte o preparado.
Para derrotar reyes espirituales, se necesita un corazón conforme al de Dios.

¡DIOS TE ENTREGA LOS REINOS!

Cada rey derrotado representa una área conquistada.
Cada batalla ganada abre una nueva etapa de herencia y propósito.
Cada pensamiento rendido a Cristo se convierte en territorio del Reino de Dios dentro de ti.

Así como Israel venció a Sehón y a Og antes de entrar en Canaán, tú también debes vencer los reyes que se oponen a tu avance: la incredulidad, el temor, el razonamiento humano, la apariencia, y toda estructura contraria al Espíritu.

 “El mismo Dios que levantó bandera sobre Israel, levantará bandera sobre ti.”

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración