A lo largo de la vida espiritual, no solo enfrentamos enemigos visibles, sino también estructuras internas que gobiernan nuestro comportamiento, decisiones y espiritualidad. En el relato de Josué, los reyes representan sistemas de dominio que deben ser derrotados para poseer plenamente la promesa de Dios “Nuestro Canaán”.

En este estudio, nos enfocamos en Debir, rey de Eglón, una figura que revela cómo los pensamientos, declaraciones, hábitos y costumbres pueden convertirse en fortalezas espirituales que nos atan.

No se trata únicamente de vencer enemigos externos, sino de permitir que Dios trate con aquello que se ha vuelto una práctica repetitiva en nuestra vida, especialmente cuando esa práctica nos aleja de Su voluntad.

Josué 10:3 (RV1960)
“Por lo cual Adonisedec rey de Jerusalén envió a Hoham rey de Hebrón, a Piream rey de Jarmut, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón, diciendo:”

Josué 12:12 (RV1960)
“el rey de Eglón, otro; el rey de Gezer, otro;”

Aquí vemos que Debir forma parte de una alianza de reyes enemigos del pueblo de Dios. No está solo. Esto nos enseña que los patrones negativos rara vez vienen aislados, sino que están conectados entre sí.

Debir y su significado espiritual

DABÁR

Significa:
Aconsejar – Declarar – Decretar – Proclamar – Publicar – Exponer (en sentido destructivo)

Esto revela que Debir representa el poder de la palabra mal dirigida.

  • Palabras que decretan derrota
  • Declaraciones negativas constantes
  • Consejos incorrectos que guían fuera del propósito de Dios

Muchas veces el enemigo no necesita atacarnos directamente; basta con que adoptemos un lenguaje incorrecto que termine formando nuestra realidad.

LODEBÁR = Sin pastos

Habla de esterilidad espiritual.

  • Lugar sin alimento
  • Sin crecimiento
  • Sin vida

Cuando nuestras palabras y pensamientos no vienen de Dios, terminamos viviendo en “Lodebar”, es decir, en sequedad espiritual.

DOBÉR = Costumbre

Aquí entramos al corazón del tema:
Lo que repites, te gobierna.

No es un evento aislado… es una práctica constante.

ÉGUEL = Becerro

Esto nos conecta con la idolatría.

1 Reyes 12:28 (NTV)
“Entonces, siguiendo la recomendación de sus consejeros, el rey hizo dos becerros de oro. Después dijo a la gente: «Para ustedes es muy complicado ir hasta Jerusalén a adorar. Miren, israelitas, ¡estos son los dioses que los sacaron de Egipto!».”

Éxodo 32:4 (NTV)
“Entonces Aarón tomó el oro, lo fundió y lo moldeó hasta darle la forma de un becerro. Cuando los israelitas vieron el becerro de oro, exclamaron: «¡Oh Israel, estos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto!».”

El becerro representa sustituir a Dios por algo más cómodo.

  • Adoración sin compromiso
  • Religión sin obediencia
  • Prácticas que parecen correctas pero no lo son

AGÓL = Andar en círculos

Esto describe a alguien que:

  • No avanza
  • Repite ciclos
  • Vive atrapado en patrones

Cuando las malas costumbres gobiernan, la vida espiritual se vuelve un ciclo repetitivo sin crecimiento.

El poder de las costumbres

Salmos 106:39 (LBLA)
“Así se contaminaron en sus costumbres, y fueron infieles en sus hechos.”

Isaías 2:6 (LBLA)
“Ciertamente has abandonado a tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres del oriente, son adivinos como los filisteos, y hacen tratos con hijos de extranjeros.”

Isaías 2:6 (NRV 1990)
“Tú has dejado a tu pueblo, la casa de Jacob, porque se llenaron de supersticiones del oriente y de agoreros, como los filisteos; y pactan con extranjeros.”

Enseñanza clave:
Las costumbres incorrectas:

  • Contaminan
  • Sustituyen la verdad
  • Introducen prácticas ajenas a Dios

Costumbres religiosas vs relación con Dios

Hechos 15:1 (Ausejo)
“Algunos que habían bajado de Judea enseñaban a los hermanos: ‘Si no os circuncidáis según la costumbre de Moisés, no podréis salvaros’.”

Aquí vemos cómo una costumbre puede convertirse en una doctrina equivocada.

Buenas y malas costumbres

Malas costumbres

Hebreos 10:25 (LBLA)
“no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.”

1 Corintios 15:33 (LBLA)
“No os dejéis engañar: ‘Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.’”

Las malas costumbres:

  • Se aprenden
  • Se contagian
  • Se normalizan

Buenas costumbres

Hechos 3:1 (BLS)
“Un día, como a las tres de la tarde, Pedro y Juan fueron al templo. A esa hora los judíos acostumbraban orar.”

Job 1:5 (BLS)
“Después de cada fiesta, Job llamaba a sus hijos y celebraba una ceremonia para pedirle a Dios que les perdonara cualquier pecado que pudieran haber cometido. Se levantaba muy temprano y le presentaba a Dios una ofrenda por cada uno de sus hijos. Job hacía esto pensando que tal vez sus hijos podrían haber ofendido a Dios o pecado contra él. Para Job, esto era una costumbre de todos los días.”

Lucas 2:41-42 (RV1960)
“Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.”

Las buenas costumbres:

  • Fortalecen la fe
  • Crean disciplina espiritual
  • Forman carácter

Aplicación espiritual: Derrotando a Debir

Derrotar a Debir implica:

  1. Examinar nuestras palabras
    • ¿Qué estamos declarando constantemente?
  2. Romper ciclos repetitivos
    • Identificar hábitos que nos mantienen estancados
  3. Eliminar ídolos modernos
    • Todo lo que reemplaza a Dios en nuestra vida
  4. Transformar costumbres
    • Sustituir lo incorrecto por prácticas espirituales saludables

Dios no solo quiere darte victoria sobre enemigos visibles, sino también sobre aquello que se ha vuelto parte de tu vida diaria sin darte cuenta.

La verdadera conquista ocurre cuando:

  • Cambias lo que hablas
  • Transformas lo que practicas
  • Rompes lo que repites

Porque al final, lo que haces constantemente define quién eres espiritualmente.

Hoy es un buen momento para preguntarte:

  • ¿Qué “Debir” está gobernando mis hábitos?
  • ¿Qué costumbre necesito rendir a Dios?

Y permitir que el Señor te lleve a una vida de libertad, avance y crecimiento continuo.

 

Debir, rey de Eglón, representa mucho más que un enemigo histórico. Es la manifestación de palabras mal dirigidas, hábitos destructivos y ciclos espirituales repetitivos que impiden el avance del creyente.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración