Dentro de la serie Derrotando Reyes, basada en Josué 12, observamos cómo cada rey vencido representa una dimensión espiritual que debe ser conquistada en la vida del creyente. Desde un enfoque pastoral y profético, entendemos que estas conquistas no solo narran hechos históricos, sino procesos espirituales que conducen a la madurez, plenitud y gobierno espiritual.

En esta ocasión, el énfasis está en el Rey de Jerusalén, figura directamente relacionada con la paz (Shalom). Derrotar a este rey implica aprender a conquistar y establecer la verdadera paz de Dios en todas las áreas de nuestra vida.

Josué 12:7 (RV1960)

“Y estos son los reyes de la tierra que derrotaron Josué y los hijos de Israel, a este lado del Jordán hacia el occidente, desde Baal-gad en el llano del Líbano hasta el monte de Halac que sube hacia Seir; y Josué dio la tierra en posesión a las tribus de Israel, conforme a su distribución;”

Josué 12:10 (RV1960)

“El rey de Jerusalén, otro; el rey de Hebrón, otro;”

Jerusalén significa “fundamento de paz” o “ciudad de paz”. Sin embargo, antes de ser ciudad de Dios, tuvo que ser conquistada. Espiritualmente, esto nos enseña que la paz no es automática: debe ser establecida y gobernada.

El concepto bíblico de paz (Shalom)

La palabra Shalom no significa únicamente ausencia de conflicto, sino:

  • Reconciliarse
  • Pagar el daño
  • Cumplir un voto
  • Estar en paz
  • Plenitud
  • Totalidad

La paz bíblica implica orden, integridad y alineación con Dios.

La paz como reconciliación con Dios

Job 22:21 (RV1960)

“Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.”

Desde una perspectiva pastoral, el pastor Sergio Enríquez enfatiza que la paz es consecuencia de una correcta relación con Dios. No hay verdadera paz sin reconciliación, y no hay reconciliación sin arrepentimiento y alineación.

La paz que Jesús imparte

Juan 14:27 (NTV)

“Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.”

Juan 14:27 (CDG)

“Shalom os dejo, y mi Shalom os imparto. Yo os lo doy, no como esta edad presente lo concibe. No se confunda vuestro corazón ni tenga miedo.”

Juan 14:27 (RV1960)

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”

Jesús no solo habla de paz, Él la imparte. Esto revela un principio espiritual: la paz es una impartición, no solo una emoción.

El Señor como fuente permanente de paz

2 Tesalonicenses 3:16 (BAD)

“Que el Señor de paz os conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos vosotros.”

2 Tesalonicenses 3:16 (B-C1957)

“Y el Señor de la paz os conceda él mismo la paz en todo tiempo, bajo todo aspecto. El Señor sea con todos vosotros.”

La paz verdadera no depende de las circunstancias, sino de la presencia del Señor de paz.

Ejemplos de hombres y mujeres ligados a la paz

María – Paz en la obediencia

Aceptó el propósito de Dios aun en medio de la incertidumbre.

Jesús – Paz impartida

Él es el Príncipe de Paz y la fuente eterna del Shalom.

Job – Paz restaurada

Después del proceso, Dios le devolvió plenitud.

Paz perfecta: estabilidad mental y espiritual

Isaías 26:3 (RV1960)

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

Salmos 4:8 (RV1960)

“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”

La paz perfecta está relacionada con la mente alineada y perseverante en Dios.

¿Cómo conquisto mi paz?

Salmos 119:165 (RV1960)

“Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.”

Lucas 2:14 (BAD)

“Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.”

2 Corintios 1:2 (BAD)

“Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo os concedan gracia y paz.”

Romanos 8:6 (RV1960)

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”

Romanos 15:13 (BL95)

“Que el Dios de toda esperanza los colme de gozo y paz en el camino de la fe y haga crecer en ustedes la esperanza por el poder del Espíritu Santo.”

Conquistar la paz implica:

  • Amar la Palabra
  • Vivir en el Espíritu
  • Caminar en fe
  • Aceptar la gracia de Dios

Beneficios de la paz

Proverbios 12:20 (BAD)

“El engaño llena el corazón de los que traman el mal, pero los que aconsejan la paz tienen gozo.”

Hechos 9:31 (BAD)

“Mientras tanto, la iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria; se fortalecía y, animada por el Espíritu Santo, crecía en número.”

Juan 20:19 (BAD)

“Al atardecer de aquel mismo día, el primero de la semana, los discípulos estaban reunidos con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró y, poniéndose en medio, les dijo: «La paz sea con vosotros».”

Paz, santidad y gobierno espiritual

Hebreos 12:14 (BAD)

“Buscad la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

1 Tesalonicenses 5:23 (RV1960)

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”

Colosenses 3:15 (RV1960)

“Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”

La paz debe gobernar. Cuando la paz gobierna, el creyente vive en orden, santidad y autoridad espiritual.

Hoy el Señor nos invita a rendir toda ansiedad, conflicto interno y desorden espiritual, para que Su paz gobierne plenamente nuestras vidas. Solo así podremos avanzar en la conquista de la tierra prometida espiritual que Dios nos ha asignado.

 

 

Derrotar al Rey de Jerusalén significa conquistar la paz verdadera, permitir que el Shalom de Dios gobierne nuestro corazón y establecer un fundamento espiritual sólido. No es una paz superficial, sino una paz que nace de la reconciliación se fortalece en la Palabra y se manifiesta en santidad.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración