A lo largo de la Escritura, Dios revela la importancia de nuestros pensamientos y de la manera en que Su Nombre ocupa un lugar central en la vida de aquellos que le temen.
Pensar en el Señor no es un acto superficial ni momentáneo, sino una actitud constante del corazón, que produce paz, confianza, santidad y salvación.

La Biblia enseña que Dios mismo presta atención a quienes le temen y piensan en Su Nombre, al punto de registrar sus vidas en un libro de memoria delante de Él.
Este estudio nos llevará, verso a verso, a comprender el valor espiritual de pensar en Dios, confiar en Su Nombre y vivir bajo la promesa de que Él guarda, bendice y sostiene a los que ponen su esperanza en Él.

La importancia de guardar nuestros pensamientos

Proverbios 4:23 (PDT)

“Ante todo, cuida tus pensamientos porque ellos controlan tu vida.”

  • Dios nos llama a cuidar lo que permitimos entrar en nuestra mente, porque los pensamientos dirigen nuestras decisiones, nuestras actitudes y nuestro caminar espiritual.
  • Pensar en el Señor es un acto de obediencia, pero también de protección espiritual.

¿En qué pensamos la mayor parte del tiempo?

Pensamientos que forman nuestra vida

Filipenses 4:8 (RVC)

“Por lo demás, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello.”

Si la Biblia dice que nuestros pensamientos controlan nuestra vida, entonces:

  • Si pensamos en lo honesto, seremos hombres honestos.
  • Si pensamos en lo justo, seremos hombres justos.
  • Si pensamos en lo puro, viviremos en santidad.

Lo que domina la mente, termina gobernando el corazón.

Malaquías 3:16 (RV1960)

“Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.”

  • Dios no es indiferente a la fidelidad de Su pueblo.
  • Él escucha, observa y honra a los que le temen y piensan en Su Nombre.
  • Hay un reconocimiento eterno para quienes permanecen fieles.

¿Qué pensamos al amanecer?
¿Qué piensa nuestra mente durante el día?

El poder de pensar continuamente en el Señor

Salmos 16:8 (RVC)

“Todo el tiempo pienso en ti, Señor;
contigo a mi derecha, jamás caeré.”

El salmista descubrió que pensar en el Nombre del Señor produce estabilidad espiritual.
Cuando Dios ocupa nuestra mente, la caída no nos domina.

Isaías 26:3 (RVC)

“Tú guardas en completa paz a quien siempre piensa en ti y pone en ti su confianza.”

La paz verdadera no depende de las circunstancias, sino de una mente enfocada en Dios.
Pensar en Él y confiar en Él es la llave de la paz completa.

Filipenses 4:7 (RV1960)

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Esta es la paz en plenitud:
paz en medio del problema,
paz en medio de la prueba,
paz cuando pensamos en Su Nombre.

Meditar en Dios de día y de noche

Salmos 63:6 (RVA)

“Cuando en mi cama me acuerdo de ti, medito en ti en las vigilias de la noche.”

  • El creyente que ama al Señor piensa en Él aun en la soledad y el descanso.
  • La meditación constante fortalece la comunión, la fe y la dependencia de Dios.

Donde Su Nombre es recordado, Dios se manifiesta

Éxodo 20:24 (RV1960)

“Altar de tierra harás para mí… en todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.”

Donde el Nombre del Señor es honrado, recordado y exaltado,
allí Dios viene,
allí Dios bendice,
allí Dios se manifiesta.

2 Crónicas 7:16 (RV1960)

“Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.”

  • Dios establece lugares de encuentro donde Su Nombre es exaltado.
  • Su corazón, Su mirada y Su presencia permanecen allí.

Confiar en el Nombre del Señor

Salmos 20:7 (RVC)

“Algunos confían en sus carros de guerra… pero nosotros confiamos en el Nombre del Señor, nuestro Dios.”

Salmos 124:8 (RV1960)

“Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra.”

El Nombre del Señor es:

  • Refugio
  • Ayuda
  • Salvación

Sofonías 3:12 (TNM)

“Ellos se refugiarán en el nombre de Jehová.”

Dios forma un pueblo humilde, que aprende a depender totalmente de Su Nombre.

El poder del Nombre de Jesucristo

Hechos 3:6 (TNM)

“En el nombre de Jesucristo el Nazareno, camina.”

Hechos 3:16 (TNM)

“Por medio de su nombre… este hombre ha sido sanado completamente.”

El Nombre de Jesucristo salva, levanta y sana.
Pensar en Su Nombre implica creer, confiar y vivir por fe.

Honrados aun en la prueba

1 Pedro 4:14 (RV1960)

“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados…”

Vituperados: difamados, insultados, reprochados, injuriados.

Cuando sufrimos por Su Nombre,
el Espíritu glorioso de Dios reposa sobre nosotros.

Dios honra a los que piensan en Su Nombre.
Él:

  • Guarda sus pensamientos
  • Les da paz
  • Los sostiene en la prueba
  • Y los registra en Su libro de memoria

Vivir pensando en el Señor no solo transforma nuestra mente,
asegura nuestra comunión con Él y nuestra herencia eterna en Cristo Jesús.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración