RETORNANDO AL DISEÑO ORIGINAL
  • Jeremías 6:16 – “Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma”.

Dios nos invita a detenernos, examinar nuestro andar y buscar las sendas antiguas, es decir, el camino original diseñado por Él. Necesitamos volver al diseño original, que comienza con la decisión de detenernos, reflexionar y volver a sus caminos eternos.

  • Génesis 1:1 (RV60) | Juan 1:1 (Rv60)

El diseño original tiene su raíz en el principio eterno, en Dios mismo y su palabra (el verbo). Volver al diseño es reconectarnos con ese origen divino e inmutable.

Génesis 1:1 – Este establece el punto de partida de que “Dios es el creador”. El diseño original es una creación ordenada, buena y perfecta. Volver al diseño implica reconocer a Dios como origen y autoridad.

Juan 1:1 – Nuestro “verbo” es Jesucristo. Él es el principio, el diseño original personificado. Al regresar al diseño, quiere decir que tenemos que volver a Jesús, a su palabra viva y hacer de Él el centro de nuestra vida.

  • Romanos 8:29 (TLA) – “Desde el principio, Dios ya sabía a quiénes iba a elegir, y ya había decidido que fueran semejantes a su Hijo, para que este sea el hijo mayor”.

El Señor nos diseñó para ser semejantes a Cristo. Ese es el propósito original “ser transformados a su imagen”, tenemos que alinearnos con esa identidad que ya fue decidida desde antes de la creación.

Dios nos destinó a ser el inicio a ser como Jesús, el diseño original no solo es físico, sino espiritual, además de reflejar el carácter de Cristo en amor, obediencia y verdad.

  • Apocalipsis 13:8 (RV60) – “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”.

El sacrificio de Jesús no fue improvisado, fue parte del plan de salvación. Su muerte redentora nos permitió a retornar a nuestro propósito eterno, tenemos que aceptar el sacrificio del cordero desde la fe.

  • Efesios 4:24 (RV60) – “Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.

El diseño original incluye tener una nueva naturaleza en Cristo. Tenemos que dejar atrás el “viejo hombre” y vivir una vida conforme a la justicia y santidad que es esencial para regresar al diseño.

  • 2 Corintios 3:18 (BSO) – “Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor”.

El Espíritu Santo nos transforma progresivamente a la imagen de Cristo. Es un proceso guiado donde cada día reflejamos más su gloria.

  • Efesios 5:27 (RV60) – “A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha y arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”.

Dios busca restaurar a su iglesia a su estado original, que sea pura, santa y sin mancha.

Cristo nos limpia para restaurar su imagen en nosotros y presentarnos como parte del diseño eterno.

  • Efesios 2:10 (BAD) – “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica”.

Fuimos creados con el propósito de hacer buenas obras, no por un mérito, sino como fruto de nuestra identidad en Cristo.

  • 1 Timoteo 5:10 (RV60) – “Que tenga testimonio de buenas obras, si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra”.

La vida transformada se evidencia en buenas obras como el cuidado familiar, hospitalidad y servicio. Tenemos que ser personas serviciales, compasivas y comprometidas con el bien.

  • Mateo 5:16 (RV60) – “Así lumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

El diseño original incluye ser luz en medio de la oscuridad, debemos vivir de forma que otros vean a Dios en nosotros y lo glorifiquen por lo que hace en nuestra vida.

Juan Carlos Pedroza Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración