Apocalipsis 8:12 (LBLA) – “El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, para que la tercera parte de ellos se oscureciera y el día no resplandeciera en su tercera parte, y asimismo la noche”.

  • Es el tiempo de la manifestación de la estrella Ajenjo (contaminando con amargura, a la tercera parte de los hombres).

Apocalipsis 8:13 (LBLA) – “Entonces miré, y oí volar a un águila en medio del cielo, que decía a gran voz; ¡Ay, ay, ay, de los que habitan en la tierra, a causa de los toques de trompeta que faltan, que los otros tres ángeles están para tocar!

El águila representa a la iglesia que está siendo levantada.

La iglesia que será levantada debe tener revelación, por la llenura del Espíritu Santo.

Significado – ¡Ay, ay, ay! Exclamación de aflicción, calamidad, desastre, horror, ¡qué espantoso!

Habitan – Alojarse, permanentemente, establecerse.

DIAGRAMA

La cuarta trompeta marcará el arrebatamiento. Son gritos de horror de lo que va a pasar después de esta trompeta.

La quinta trompeta, se relata el primer ¡Ay! (pre-tribulación). Duración de 5 meses.

La sexta trompeta, se relata el segundo ¡Ay! (tribulación). Se desatan a los 4 ángeles junto al río Eufrates, los usarán para matar a más de 200 millones de hombres. Duración de 3 años y medio.

La séptima trompeta, se la relata el tercer ¡Ay! (gran tribulación). Duración de 3 años y medio.

Isaías 5:8 (LBLA) – “Ay de los que llaman al mal bien y bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo”.

No se puede llamar el mal y al bien mal.

La música la ministra el alma, debemos tener cuidado qué tipo de música escuchamos para ministrarnos.

Debemos escuchar la música que viene inspirada de Dios, existen arpas en los abismos, los cuales vienen a ministrar a la gente justificándose por tener el poder de encarcelarnos.

Isaías 6:5 (LBLA) – “Entonces dije: ¡Ay de mí! Porque perdido estoy, pues soy hombre de labios inmundos y en medio de un pueblo de labios inmundos habito, porque han visto mis ojos al Rey, el SEÑOR de los ejércitos”.

Debemos identificar nuestras amistades, no con cualquiera podemos comer en la misma mesa, no a cualquiera podemos dejar entrar a nuestro hogar.

El mejor ejemplo fue Isaías que a pesar de que era cristiano, tenía labios inmundos. Sin embargo, un ángel bajó a ponerle un carbón encendido en los labios para purificarlo y luego el bálsamo de Jehová lo curó.

Nunca hay que llevar de chisme y murmuraciones de la gente. Es necesario cambiar.

Isaías 30:1 (RV60) – “¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, ¡añadiendo pecado a pecado!

No podemos pedir consejo a cualquiera, busquemos a personas llenas del Espíritu Santo. Podemos correr un peligro que nos puede dañar y llevar a tomar malas decisiones.

Isaías 30:1 (TSJ) – “Ay de hijos apóstatas, dice el Señor; habéis hecho consejo, no por mí; y pactos, no por el espíritu mío, para añadir pecados a pecados.

No se nos debe olvidar que la fuente viene del cielo, no hay que atribuirnos nuestros recursos, fuerzas, conocimientos, títulos y méritos. TODO ES POR EL SEÑOR.

Isaías 40:31 (RV60) – “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.

Hablar de la venida de Cristo, debe ser motivo de gozo y alegría que él viene por nosotros.

Juan Carlos Pedroz Betancour

Pastor, Iglesia de Cristo Restauración